Toda la boda cabe en una fecha.
El software de LOVIA para quien organiza bodas en Colombia. Pones la fecha y el resto se ordena solo: qué falta, a quién le debes, quién llega a qué hora y qué ve la pareja.
Nadie pierde una boda por falta de talento.
Se pierde por un saldo que se olvidó.
Con hojas de cálculo y WhatsApp
- Cada boda es un archivo distinto, y ninguno está al día
- El saldo del catering aparece la semana de la boda
- El guion sale en Word y tres proveedores tienen la versión vieja
- La pareja pregunta lo mismo cinco veces por chat
- Lo que ganaste con esa boda, se calcula al final y a ojo
Con LOVIA CRM
- Una ficha por boda, con la fecha mandando sobre todo
- El aviso de saldos llega a los 14 días, con nombres y cifras
- El guion vive en un enlace: cambia y todos ven el cambio
- La pareja entra a su portal y ve lo que tú decidas
- Cada pago a proveedor cuenta como gasto de esa boda
Tus bodas, ordenadas por lo único
que no se puede aplazar.
Bodas activas
| Boda | Ciudad | Falta | Fase | Saldo a proveedores |
|---|---|---|---|---|
| Ana y Camilo | Rionegro | 14 días | Semana del evento | $32.000.000 |
| Valentina y Sebastián | Cartagena | 38 días | Planificación | $8.500.000 |
| Laura y Daniel | Medellín | 76 días | Planificación | — |
| Sara y Julián | Villa de Leyva | 104 días | Contratada | — |
Lo que dejó cada boda
El CRM no espera a que te acuerdes.
Pones la fecha de la boda una vez. A partir de ahí, el sistema abre las tareas que tocan cuando tocan, y avisa a quien corresponda.
La solicitud se convierte en boda sin volver a teclear nada
Embudo de solicitudes con su origen, propuesta, contrato y firma. Cuando la pareja acepta, la boda ya está creada con sus datos: fecha, ciudad entre los 1.122 municipios del país, tipo de ceremonia, lugar, invitados y presupuesto.
Los proveedores que siguen sin confirmar
Directorio propio de proveedores: das de alta a cada uno una vez y lo enganchas a las bodas en las que trabaja. Desde su ficha ves a qué bodas va, con qué estado y qué se le debe. Y no empiezas con la agenda vacía: detrás está el directorio de LOVIA, con más de 14.000 negocios de bodas en Colombia.
El día que de verdad importa
Es el hito duro del oficio: se liquidan los saldos y se reparte el guion. El CRM abre la tarea con la lista de quién sigue sin cobrar, te la notifica, y desde ahí mandas el guion a cada proveedor.
Confirmación de horarios, uno por uno
Correos al proveedor con los datos de la boda ya puestos: fecha, lugar y a qué hora se le espera. Salen desde tu dirección y quedan registrados en la ficha.
Lo que casi nadie hace, y es lo que trae la siguiente boda
Al día siguiente la boda pasa a ejecutada. A los quince días toca pedir la reseña; al mes, comprobar que fotos y video se entregaron. Dos tareas que valen más que cualquier campaña.
Nada de esto se configura.
Viene puesto.
Ellos ven su boda.
No ven tu negocio.
La pareja entra con su propio usuario a un sitio aparte. Ve el cronograma, aprueba presupuestos, firma contratos y sube su inspiración. Nunca ve lo que te cuesta un proveedor ni lo que ganas tú.
Boda de Ana y Camilo
Detrás de cada boda hay cien decisiones pequeñas.
El guion que todos miran
es el mismo guion.
Cada proveedor abre un enlace desde el móvil y ve el día entero con su parte destacada. No hay cuentas que crear ni contraseñas que recordar, y si algo cambia a las nueve de la mañana, todos lo ven a las nueve y uno. De las herramientas del sector que revisamos, ninguna reparte el guion así: o lo dejan en un documento aparte que hay que reenviar a mano, o cobran una suscripción solo para eso.
Saber a quién le debes
no debería costar una tarde.
Registras lo pactado con cada proveedor y cada pago que haces. El saldo se calcula solo, y cada pago cuenta además como gasto de esa boda: así sabes lo que te dejó cada una, no lo que creías que te dejaba. Los programas de gestión llevan bien lo que tú cobras; casi ninguno lleva lo que tú debes, que es de donde salen los sustos.
Empieza gratis con tu primera boda.
Las herramientas de referencia del sector no venden en Colombia: HoneyBook solo opera en cuatro países, Dubsado en treinta y nueve que no nos incluyen, y Aisle Planner te pide identificación fiscal estadounidense para cobrarte. Aquí pagas en pesos, y por bodas activas, no por persona.
Primera boda
- Ficha de boda y embudo de solicitudes
- Avisos anclados a la fecha
- Portal para la pareja
- Contratos y propuestas
Independiente
- Todo lo del plan gratuito
- Directorio de proveedores
- Control de saldos y alerta a 14 días
- Correos al proveedor con los datos puestos
- 1 persona
Estudio
- Todo lo del plan Independiente
- Guion del día con enlace por proveedor
- Invitados, menús y alergias para el catering
- Rentabilidad real por boda
- Hasta 5 personas, con permisos por persona
Casa
- Todo lo del plan Estudio
- Equipo sin límite
- Informes por sede
- Perfil destacado en el directorio de LOVIA
- Acompañamiento en la puesta en marcha
El plan gratuito no caduca: una boda activa, con todo el ciclo abierto. Lo decimos porque una prueba de treinta días no serviría de nada — el primer aviso de este CRM llega noventa días antes de la boda. Pagando el año completo, dos meses van por nuestra cuenta. Los precios no incluyen IVA.
Lo que suelen preguntarnos.
Ya tengo mis hojas de cálculo. ¿Tengo que empezar de cero?
¿Esto sirve si no soy wedding planner?
¿La pareja puede ver algo que no quiero que vea?
¿Y si el día de la boda no hay señal en la finca?
¿Quién puede ver el dinero?
¿Por qué no uso una herramienta gringa?
¿Mis datos son míos?
La próxima boda empieza el lunes.
Una boda entera, gratis y sin plazo. Cuando lleves dos a la vez, hablamos de un plan.